lunes, 24 de marzo de 2014

Fallo de cálculos de Sony ante el éxito de streaming

Si nos remontamos a hace algo menos de un año, teníamos una batalla de suposiciones de packs y precios entre Xbox One y PlayStation 4 que acabó con una victoria aplastante de la consola de Sony, una victoria de 100€ menos ante la no-imposición de utilizar una cámara para sacar más partido a una consola. Y ahora, no son pocos quienes quieren esa cámara.



Cuatro meses después del lanzamiento de ambas consolas, Sony está teniendo problemas de abastecimiento para suplir la demanda de la PlayStation Camera que se vende por separado (salvo en el pack de 499€ con dos mandos, cámara y juego) por nada menos que 60€. Desde un primer momento, Sony ya dijo que decidió dejar de lado la cámara para poder abaratar la consola aún a riesgo de dividir, no a los jugadores sino a los desarrolladores, que de querer utilizar la cámara, se verían forzados a un público mucho más reducido o a gimmicks, a simples funciones secundarias no importantes. Pero ya vemos que los juegos no han sido la principal baza de la PlayStation Camera. Ni los comandos por voz, vaya.
Con nada más que The Playroom para aprovechar esos 60€ extra y nada más en el horizonte de los juegos con control corporal o de realidad aumentada, la cámara sigue siendo todo un éxito. ¿La razón? Twitch.
Sony apuntó en la dirección correcta, esta vez parece que más correcta que nunca, pero parece que ni la propia compañía esperaba tal éxito. Y no le han hecho falta las exclusivas más potentes y vendeconsolas, sino sencillamente ofrecer de forma fácil y cómoda lo que ahora quiere la mayoría, que es ser una estrella.
El streaming ha explotado en popularidad de una forma incluso mucho más directa que el Let's Play ya editado, y aunque hay mucho streaming mudo, es sorprendente la cantidad de gente que no sólo quiere ponerle voz a sus acciones, sino también cara (que es la única ventaja que aporta al streaming la PlayStation Camera, ya que la voz se puede añadir vía headset). Realmente sorprendente.
Y a pesar de estar convirtiéndose en la característica clave de PS4, su streaming está aún muy verde, tiene mucho que mejorar y Sony ya se ha puesto manos a la obra para cambiarlo lo antes posible y poder ofrecer compatibilidad con capturadoras externas, retransmisión en alta definición y muchas más facilidades. Pero a pesar de estar verde, es la nueva moda, es un barco en el que todo el mundo se quiere subir.
¿Se equivocó entonces Sony al no incluir la cámara en el pack básico? Ni mucho menos. Recordando que la cámara no es necesaria para retransmitir y teniendo en cuenta que la opción es mucho más apetecible que la obligación, algo psicológico en el cliente hace que, al final, termine pagando casi tanto como lo haría por la consola de la competencia, pero mucho más a gusto. Todos ganamos.

0 comentarios:

Publicar un comentario